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EL CORRESPONSAL

Sorprendente: el padre Mateo prefiere que se fuguen los menores de la Colonia Berro

Sorprendente: el padre Mateo prefiere que se fuguen los menores de la Colonia Berro

SUAREZ (1877) ’Prefiero que el adolescente se fugue a que se amotine’ dijo el padre Mateo Mendez. Increible frase de quien es responsable en nombre del Estado para apartar de la sociedad a los menores de edad que cometen infracciones a la ley.

Ahora los menores saben que cuando quieren fugarse solo deben amenazar con un motin. Así el traslada el problema. Si hay motin el problema lo tiene él, si se fugan el problema es para la sociedad.
 
El Instituto de Rehabilitación Juvenil (Interj) es parte del Inau pero rechaza los conceptos qeu se tienen de la propia instituacion. Las llama "pequeñas cárceles" y apuesta por un funcionamiento sobre la base de menos encierro y más horas libres. Todo indica que no estan dando resultado. El sacerdote salesiano ha dispuesto que no se agrega fisicamente a lso menores y pretende que la intervención del Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la Policia de Canelones sea ´’educativa’. Sostiene que "el adolescente da lo que recibe".

El padre Mateo Mendez esta a frente de la Colonia Berro desde hace 2 meses y ya hubo 2 motines, 2 personas lastimadas y 2 millones de pesos en perdidas por destrozos del edificio, destruccion de enseres, muebles, ropa de cama quemada y rejas destrozas.

En la Colonia Berro hay 7 hogares y cuando la Ministra Arismendi nombró a Mateo Mendez para director del Interj penso que haria un buen papel por la experiencia al frente del Movimiento Tacurú

Entrevistado por la periodista Analia Parra (Ultimas Noticais 20/10/2008 | INFORMACION | Página 8) dijo:

-¿Cómo ha sido su experiencia en estos dos meses al frente del Interj?
-Muy variada, porque la gente con la cual uno trabaja no es lo que estaba acostumbrado y eso me ha obligado a replantearme los modos de trabajar. Yo no había trabajado previamente con adolescentes privados de libertad. Realizaba una tarea de acompañamiento, para evitar que llegaran a esa reclusión. No es fácil generar vínculos con este tipo de adolescente; es más agresivo.
-¿Cómo ha encarado la relación con los menores?
-En el poco tiempo que hemos tenido contacto con ellos se da una relación agradable, de ida y vuelta. A veces un poco demandante de parte de ellos de algunas cosas.
-¿Por ejemplo?
-"Conseguime trabajo que me quiero ir, yo no quiero estar aquí", te dicen. Quieren salir, ir a ver a sus hijos, a su compañera.
-¿Y usted qué les contesta?
-Primero trato de que entren en conciencia de por qué están aquí. Porque uno no está acá de paseo. Los ayudo a pensar por qué llegaron a esta situación y cómo hacer para no volver más a este lugar. Pero está esa cosa de no generar expectativas, porque parece que uno tuviera que estarles diciendo cosas que los dejen tranquilos en el momento y eso, a la larga, no funciona. No es bueno mentirles.
-Usted planteaba al asumir el cargo la necesidad de trabajar desde el diálogo; ¿lo ha podido lograr?
-Se ha mejorado mucho el diálogo de parte de los educadores. El ambiente ya es más propenso a la búsqueda de caminos nuevos, invitando al no acostumbramiento de la tarea. La adolescencia es una edad donde el ser humano es muy cambiante. Por tanto, también tiene que serlo la propuesta que les hacemos, El entorno donde está viviendo no puede ser una cosa tan esquematizada que se vuelva rutinaria.
-¿Cómo se procura cambiar esa rutina?
-Confiando en el adolescente. Si el funcionario no cree que pueda cambiar de actitud, entonces es mejor que busque otro empleo; es una actitud mucho más sana y honesta. Porque el joven que está privado de libertad genera múltiples interrogantes y miedos. Sobre todo miedo a la fuga. Y es preferible la fuga a los motines. No queremos ni una ni otra pero si me dan a elegir, prefiero que el adolescente se fugue y no que se amotine.
-¿Cree que en ese sentido se avanzó respecto a cómo eran las cosas antes de que usted llegara?
-No había seguido mucho esto del Inau. Siempre uno quedaba preocupado por el ingreso o no de la Policía, el ingreso o no de la (¡EO, con aplicación de la fuerza física. Creo que si la Policía o la GEO entran, deben ser dos herramientas educativas y no represivas.
-¿Cómo se educa a un menor en esta situación?
-Hay que procurar que no se quede encerrado en la falta como una cosa para toda la vida. Que el tiempo de reclusión lo ayude a darse cuenta que se equivocó y que no desea volver a pasar por esto. Por eso, la privación de libertad no es lo mejor para el adolescente. Hay otras medidas alternativas que tenemos que seguir instrumentando.
-¿Cómo cuáles?
-La libertad asistida o vigilada, con seguimiento por parte de los educadores, con servicios a la comunidad, liste tipo de propuestas me parece mucho más sanas, porque no desarraigan al adolescente de su entorno, lo que a veces puede ser muy malo y duro. No es el aislamiento lo que hace a la recuperación. May casos que necesitan una atención terapéutica. Y no podemos mezclar al adolescente que está relativamente sano con uno que viene con toda una crisis estructural de su personalidad.
-¿Cree que todos los menores son rehabilitables?
-Ocurre lo mismo que con los adultos: algunos luego de su primera experiencia de encierro recapacitan. Al adolescente, en cambio, hay que ayudarlo a reconstruir su historia. El egreso comienza cuando el adolescente entra al Instituto, no cuando sale. Por eso, aunque existan medidas de privación de libertad, tienen que conservarse los vínculos con la familia, la pareja, los amigos, el barrio.
-¿Qué lugar ocupa la familia del chico en todo esto?
-Se procura un acompañamiento durante el tiempo de reclusión. Se visita la casa, el entorno donde vive la familia, se evalúa cómo está constituida, qué organizaciones barriales existen para que cuando salga el menor pueda encontrar apoyo en ellas. Todos debemos ser responsables de la suerte de nuestros adolescentes y no mirar para otro lado. Porque suele definirse a la adolescencia como algo negativo. Además, no olvidemos que hoy nombrar el Inau es lo peor que le puede pasar a un joven.
-¿Qué opina de la propuesta del presidente Tabaré Vázquez de bajar la inimputabilidad de los menores?
-Nos podemos engañar con que bajando la edad solucionamos problemas que son mucho más de fondo. Hay casos en los cuales los comportamientos de los adolescentes parecería que tienen la envergadura de un adulto. Pero, ¿qué lo inhibe de culpa: el hecho material o la edad? Es muy complejo el tema como para poder definirlo sólo por el hecho material. No es por ahí la solución. Además, no hay diferencia entre una cárcel de menores y una de adultos.

’Yo no trabajo para el gobierno’

-¿Por qué generaron tanto revuelo las condiciones que la comunidad Salesiana puso a la ministra Arismendi para que usted asumiera la dirección del Interj? -Sucede como en las mejores familias. El esposo resuelve una propuesta laboral con su esposa. Y poner condiciones no es malo. La congregación lo hizo para evitar que esto se convierta en una herramienta política y decir que el Frente Amplio solucionó el problema de los menores del Inau porque hay un cura a cargo. Esto no es un cargo político y siempre ha quedado claro cuando hablamos con el presidente Vázquez.
-¿Por qué cree lo eligieron a usted? -Es un reconocimiento a la tarea de los Salesianos en el Uruguay desde hace muchos años. El Estado no pasa a ser religioso porque hace convenio con una congregación religiosa, sino que valorizad trabajo que esta hace.
-¿Cómo concilia su vocación sacerdotal con el cargo público? -No hay incompatibilidad. Que sea funcionario público no quiere decir que tenga que renunciar a mi investidura. Mi tarea es por el bien común y no atenta contra el Estado laico, no laicista, que es diferente. Mi opción política la tengo, pero mi trabajo no es una opción política. Yo no trabajo para el gobierno, sino para el Estado, para los adolescentes. -Los menores recluidos, ¿lo ven como un sacerdote o simplemente como una autoridad?
-Los chicos saben lo que soy. Unos me dicen "Mateo", otros "padre", otros "cura". Uno tiene una investidura religiosa, pero soy un trabajador con una mirada esperanzadora hacia los jóvenes. No voy a ponerme arriba de la mesa a anunciarles cosas que puedo hacer en el mano a mano. -Durante nueve años estuvo al frente del movimiento Tacurú, con un resultado exitoso. ¿Cuánto ha influido este carisma en su tarea en el Interj?
-Apuntamos sobre todo a la prevención. Un sistema preventivo [como el de Don Bosco] ayuda a evitar ciertas situaciones conflictivas con los adolescentes. También implica que el muchacho siempre tenga algo liara hacer, que no esté ocioso. Mi eslogan es "la educación y el trabajo". Debemos procurar que aprenda algún oficio, para que a su egreso le sirva para ganarse la vida con honestidad. Para eso hay contactos con empresas y con la intendencia, como se hace en Tacurú.

1 comentario

maldito junior -

OTRA VEZ LE ERRARON EL VISCOCHASO,NO HAY CASO NO TIENEN GENTE IDONEA PARA CIERTAS AREAS,SOLO FALTA QUE LA MINISTRA ARISMENDI PASE A BUSCAR AL SENADOR LORIER Y SALGAN A BUSCAR A LOS MENORES FUGADOS,ACA ESTAN LAS CONSECUENCIAS DE LAS POLITICAS DEL FRENTE AMPLIO,AHI ESTAN LOS RESULTADOS,DESEARIA SABER SI LES LLEGARAN A SACAR LA AYUDA ECONOMICA QUE SE LE DA POR INTERMEDIO DE LOS PAMES YA VERAN QUE SE LES DAN VUELTA,EL MISMO MATEO RECONOCE QUE SU TAREA ES DE PREVENCION NO DE TRATAR CON ESTOS DELINCUENTES QUE TE MATAN POR 200 PESOS,NO SEÑORES CONSIGAN EXPERTOS EN CADA AREA NO JUEGUEN CON LA SEGURIDAD DEL PUEBLO.