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EL CORRESPONSAL

Alzheimer II: asumiendo la demencia senil o mal de Alzheimer

Alzheimer II: asumiendo la demencia senil o mal de Alzheimer

Por Gabriela Castro de Urtizberea (*) En la publicación anterior Alzheimer I- explicaba de la pérdida de la memoria actual y de cómo se conserva intacta la memoria antigua en los pacientes aquejados por este mal.

 

El enfermo se va a ubicar en alguna etapa de su vida anterior y esa va a ser su realidad y nosotros los cuidadores, debemos aceptar y acompañar esa realidad, aunque nos duela y para eso les voy a dejar algunos consejos “Terapia de la reminiscencia”

 

La terapia de la reminiscencia puede afianzar la confianza de mucha gente con demencia porque es una actividad en la que pueden participar de acuerdo a su nivel de habilidad y porque les da la oportunidad de contribuir con algo que es totalmente suyo. Fomenta la interacción social y es generalmente disfrutable aunque a veces los recuerdos evocados sean tristes.

 

El cuidador podrá realizar su propia versión de la terapia en casa, con una atención individual. En estas circunstancias el cuidador también encontrará útil usar ayudas visuales para facilitar la comunicación. Pueden mirar viejas fotografías familiares, o fotos de lugares conocidos, o de donde el enfermo se crió.

 

Adornos y recuerdos de hace tiempo, objetos de la casa de antes u objetos relacionados con un hobby, como ser una caña de pescar, una colección de monedas o sellos, etc. Recuerde que el estímulo que usted provea es solamente una ayuda para que su familiar pueda evocar sus recuerdos.

 

No debe usarse para restringirlo de ninguna manera. Si su familiar quiere tocar otro tema del pasado, o aún hablar del presente, hay que estimularlo a que lo haga.

 

Estos métodos realizados persona a persona se pueden adaptar mejor a las circunstancias particulares. Ayuda el mantener la comunicación con frases sencillas y reforzar lo que se diga con gestos y ayudas visuales. Déle a su familiar tiempo para responder y escuche atentamente lo que diga.

 

A veces el familiar no podrá responder verbalmente pero igualmente podrá encontrar seguridad en los recuerdos del pasado. Mucho del recordar se hace en silencio.

Es importante reconocer el valor del recuerdo cuando ocurra y alentarlo en la medida de lo posible. Se puede realizar tanto cuando se esté ayudando a un paciente a lavarse, vestirse como cuando se miran fotos o se escucha un tema musical favorito.

 

Es una manera de mantener abiertos los canales de comunicación. Encontrará algo más fácil el escuchar una historia repetida varias veces si se comprende la importancia que tienen tales recuerdos para su familiar.

 

Me despido hasta la próxima edición, para continuar con más consejos para colaborar con los familiares de personas afectadas de demencia y así tratar de mejorar la calidad de vida de ambos.

 

(*) Gabriela Castro de Urtizberea

Asesora de familiares de personas con demencia senil

Tel 096972249 / 099634225

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